Por Inés Martínez, Politóloga y licenciada en Relaciones Internacionales.         mcpmartinez@outlook.com

A un día de llevarse a cabo las elecciones de alcaldes y diputados, las mujeres continuamos siendo las grandes invisibles. Esta situación es grave y muy preocupante.

Como mujer conocedora de todo el ámbito nacional y político, es triste enterarme que a pesar de ser el 52% de la población, continuamos siendo invisibles no solo para la participación política, que definitivamente afecta la democracia, sino por el gran desinterés que conlleva a cero toma de decisiones de mujeres al frente de cargos con mucho poder de decisión.

Digo que es preocupante y a la vez triste, porque una vez más estamos excluyéndonos nosotros mismas de formar parte de ese gran cambio que necesita nuestro país. Por otro lado, leo estadísticas de la Policía Nacional Civil (PNC) del 2017 que declara alta cantidad de casos de violaciones sexuales a niñas y mujeres, muchas de las cuales quedan embarazadas sin haberlo decidido. Niñas y mujeres que luego de dar a luz en su mayoría les queda la única opción de ser amas de casa, obstaculizando su desarrollo académico y profesional.

Es época en la cual debemos reflexionar y transmitir el mensaje a otras mujeres. Esas niñas y adolescentes que son nuestro presente, serán adultas muy pronto y ¿Qué les habremos heredado?,¿Será un mejor camino para que cada una logre alcanzar sus metas? Ó,¿Será un país que ha retrocedido en cuanto a la garantía de derechos humanos que le pertenecen a cada una?

De todo esto lo que sí es claro, es que si nosotras mismas no nos empoderamos ni empoderamos a otras mujeres, nadie velara por nuestro bienestar. Preocuparnos por trabajar, por formar un hogar sí es importante, pero todo esto gira en torno a la política, pues ésta es la que determina las condicionantes para ese desarrollo humano que nos hace falta.

En esta época de elecciones vemos muy pocas mujeres participando, en cantidad representativa, desde la postulación como candidatas hasta la negatividad de participar en todos los procesos sociales y políticos que en nuestro país si bien son pocos, pero sí existen. La importancia de conocer nuestra historia y de leer nuestras leyes, así como compartir toda esa información aprendida a las demás nos ayudará a no seguir siendo objetos y logremos ser sujetos, ¡Hagámonos sentir!, para que todas las políticas públicas y leyes que las y los futuros gobernantes hagan sean para favorecernos a nosotras, y que de esta manera logremos ser el centro de nuestra sociedad que nos necesita como entes pensantes, organizadas y capaces de lograr todo lo que nos propongamos.

Como pilares fundamentales de los hogares somos delegadas por la sociedad al cuido de los nuestros, por lo cual es importante todo lo que les transmitimos. Antes de ser esposa, madre, hermana e hija, debemos recordar que somos mujeres con muchas habilidades y destrezas físicas y cognitivas que pueden contribuir a la economía y desarrollo sostenible de nuestros pueblos. Pero ¿Qué podemos hacer actualmente para cambiar esa realidad?

Como mujeres del siglo XXI, debemos inicialmente apoyarnos unas con otras y motivar a la participación política y democrática (que no es lo mismo a hacer política partidaria), de todas las mujeres cercanas que conozcamos con acciones diarias que a la larga abonarán a esa transformación necesaria, y las mujeres debemos ser los pilares fundamentales de dicho cambio, empecemos a realizar las siguientes acciones que forman parte de la política:

  1. Practicar los valores de respeto, solidaridad, tolerancia, y diversidad. Para una mejor conciencia ciudadana y para transmitirlos a nuestras familias que dependen en gran medida de nuestro ejemplo y de nuestra enseñanza.
  2. Leer la Constitución de la República y demás leyes secundarias, principalmente la Ley especial integral para una vida libre de violencia y la Ley de igualdad y equidad para la erradicación de la violencia contra la mujer en El Salvador. Esto nos servirá para conocer nuestros deberes y derechos y no permitir que nadie los vulnere.
  3. Formar parte de directivas comunales (en el área rural) y de colonias organizadas y si no las hay, pues formar una (en el área urbana). Es importante formar parte de las soluciones y que nuestras decisiones sean tomadas en cuenta a nivel comunitario y poco a poco ir abriéndonos ese espacio en la sociedad.
  4. Informarnos sobre instituciones públicas y empresas que den oportunidades para estudiar diversas áreas de interés y poder obtener una credencial académica. Debemos considerar el área académica como vital para nuestra contribución para la sociedad, de esta manera también se nos abrirán puertas para nuestro desarrollo laboral y mejora económica.
  5. Empoderarnos de nuestros objetivos, no acomodarnos ni pensar que alguien más llegará a resolver nuestros problemas. Hay que ser conscientes de nuestra realidad, y partir desde ahí, no culpemos a los gobernantes ni a nadie más, tenemos el futuro en nuestras manos.

Finalmente considero que, si compartimos mensajes como este, colaboraremos al cambio de presentes generaciones y futuras.

About Author

REDACCIÓN MPODERATE

You Might Also Like