Por Jennifer Barillas de Arriaza.

El 8 de marzo, no es un día para felicitarnos porque nacimos con ovarios y más hormonas femeninas que masculinas. Hay una razón histórica, real y legítima que todas deberíamos conocer.

El Día Internacional de la Mujer se conmemora por el reconocimiento que le dio la Organización de las Naciones Unidas, ONU. Antes se llamaba, el Dia de la Mujer trabajadora. Y esto tiene orígenes a finales del siglo XIX.

En la era industrial existía un descontento generalizado. El movimiento obrero, creado por hombres, reclamaba el  derecho a un trato humano en las fábricas. Las mujeres también tomaron conciencia de que ellas eran explotadas y nadie les reconocía que también merecían un trato humano, como los hombres.

Hay opiniones encontradas entre historiadores. Pero la versión más conocida es de que, el 8 de marzo en 1908, murieron 146 mujeres calcinadas, entre mujeres y niñas que trabajaban en la Textil Cotton de Nueva York. Este incencio habría sido provocado por bombas incendiarias que lanzaron a las mujeres. Ellas protestaban por el encierro, abusos sexuales, falta de atención médica, en general, las condiciones infrahumanas que tenían.

Quienes le dieron apoyo a las mujeres de las fábricas, fueron del Partido Comunista, que estaba en ese entonces. Y por eso le llamaron El Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Pero, con el paso del tiempo, se dieron cuenta que la búsqueda de la justicia y la equidad no era un problema que le concernía sólo a un partido, sino a la sociedad y el mundo entero. Este llamado se extendió por varios países. Por ello ahora es algo que se conmemora en todos los continentes.

¿Para qué es entonces el Día Internacional de la Mujer?

El Techo de Cristal, los salarios más bajos para mujeres frente a hombres sigue siendo real en muchos sectores laborales. Además de las obligaciones hogareñas que recaen en su mayoría sobre las mujeres, que se suma a horas laborales no pagadas y que forman parte de un trato desigual. Incluso, hay industrias, como el cine, la televisión, el modelaje femenino, por mencionar algunas; donde aún existe la práctica arraigada de que con favores sexuales, las mujeres tendrán un espacio laboral concedido, sin merecer atención en otros aspectos más importantes (como su capacidad y desempeño). 

No significa que todas las mujeres den favores sexuales en estos campos. Pero se ha normalizado el abuso, y por ello se han creado movimientos como #metoo. Y si hoy en día existen, es una fuerte razón para seguir trabajando unidas por garantizarnos que nos den un empleo por nuestra hoja de vida y buenas referencias.

No debería de existir un escenario donde las mujeres que nos valoramos rechacemos una oportunidad laboral porque no accedimos tener sexo con un chantajista. Tenemos derecho a desempeñarnos tranquilamente en cualquier lugar, sin tener que preocuparnos de que no nos escucharán o respetarán nuestra opinión porque no hay más mujeres que nos apoyen al rededor. Debería existir, en todos los ámbitos laborales, el espacio de que seamos aceptadas porque hemos demostrado que nuestro trabajo lo merece, porque nuestra ética lo amerita. Debemos tener las mismas oportunidades de jefatura, de dirección, de participación en mesas de decisiones como cualquier hombre que ha logrado estos espacios.

En el escenario nacional. Si sabemos que la mayoría de familias salvadoreñas está dirigido por jefas de hogar, debería ser un punto de agenda política y económica empoderar a las mujeres con mejores oportunidades laborales. Trabajar por que exista un ambiente que permita una superación económica y, a la vez, que pueda aportar en su hogar para un sustento digno.

Si en las empresas no te dan permiso de ir al baño las veces que tu cuerpo lo necesite, si no te dan permiso de cuidar de tu hijo en un estado delicado de salud, si tú no tienes derecho a servicios de salud o las prestaciones establecidas por la ley…Si en una entrevista de trabajo aún ven que ser madre de familia es un problema para la empresa, si aún ven mal que una mujer puede embarazarse a futuro como un problema, si todavía creen que una mujer debe acostarse con su contratante si desea esa plaza de trabajo; si en ambientes como la tecnología, industria, etc, aún vemos que son pocas las mujeres que participan, sin lugar a dudas, este 8 de marzo es una fecha para recordar y esforzarnos porque cambie esto y más.

 

 

 

 

 

 

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REDACCIÓN MPODERATE

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