fbpx

Por Licenciada Jessica Lemus.

Licenciada Jessica Lemus

Formar una sociedad o legalizar tu emprendimiento es un paso necesario para poder avanzar en el mundo de los
negocios, es por ello que para definir el tipo de personería es esencial contar con la información
que nos permita invertir nuestros recursos de la manera más adecuada.
Aún cuando la ley permite desenvolverse en el mundo empresarial como un comerciante
individual, las sociedades mercantiles ofrecen muchos más beneficios. La ley salvadoreña enumera
las distintas clases de sociedades mercantiles reconocidas en nuestro país.

¿Cuál es la más conveniente para mi emprendimiento?

Inicialmente debemos hablar del instrumento legal que da vida a la sociedad: El Pacto social. Este
incluye las generalidades de los socios, la finalidad de la empresa, el régimen de aportaciones,
representantes y otros factores determinantes, los cuales deben ser claramente plasmados para
evitar posteriores problemas.
Existe una primera gran clasificación en las sociedades mercantiles: de capital y de personas.

Las sociedades de personas son aquellas en las cuales la calidad personal de los socios es una
condición esencial a tomar en cuenta para la creación de la persona jurídica, es decir, en este tipo
de sociedades condiciones como la calidad individual, la confianza y el respeto son cualidades
requeridas. Esto debido a que los socios que la integran responden ante terceros de manera
ilimitada y solidaria, con excepción de la sociedad de Responsabilidad Limitada.

Las sociedades de personas se componen por socios que proveen el capital inicial en calidad de aportaciones, las cuales les otorgan participación en las ganancias, así como el derecho a tomar decisiones dentro de la sociedad. Las aportaciones pueden ser económicas o industriales (conocimientos, destrezas,
habilidades, etc.)

Las sociedades de personas son tres:

Las sociedades de nombre colectivo: se constituyen bajo razón social (nombre que incluye los nombres o apellidos de los socios) utilizando el nombre de uno o más socios.

Comandita simple: se forma bajo razón social y puede admitir socios comanditados (responden ilimitadamente y tienen derecho a la administración de la sociedad) y comanditarios (responde limitadamente hasta el valor de sus aportaciones y no tienen voto en las decisiones de la empresa a menos que su nombre figure en la denominación social)

Responsabilidad Limitada: Puede constituirse bajo razón social o denominación (la denominación es el nombre que se basa en aspectos de fantasía y o cosas inventadas) la cual debe hacerse acompañar de las siglas R.L., tienen un máximo de 25 socios, no aceptan aporte industrial, y los socios responden de manera limitada hasta el valor de sus aportaciones.

Sociedades de Capital.

Son aquellas en las que la calidad personal de los socios no es relevante, ya que lo realmente determinante es el aporte monetario de los socios, mismo que es representado en acciones, cuyo valor delimita la responsabilidad que tiene cada miembro dentro de la sociedad. Dado que la calidad personal no es determinante, los socios pueden transferir o vender sus acciones sin mayor requisito que su propio consentimiento.

Sociedad en comandita por acciones: Figura muy similar a la comandita simple, con la diferencia que el aporte económico se refleja en acciones y no en aportaciones, reconoce además la existencia de socios comanditados y comanditarios.

Sociedades anónimas: Es la figura más utilizada, puede constituirse por denominación o razón social, no tiene un número máximo de socios, los cuales responderán únicamente con el valor de sus acciones.

Como hemos podido observar, las opciones son tan diversas como lo son los tipos de negocios y
sus necesidades, por ello debemos asesorarnos oportunamente. El éxito y el fracaso inician aquí.

About Author

REDACCIÓN MPODERATE

You Might Also Like