Por Elena Samayoa de Ruiz, Psicoterapeuta.

Mucho se habla del auto estima, de empoderarse y romper círculos de violencia. Pero, para quienes están inmersas en el círculo de violencia no hay espacio para la pregunta ¿Y que hay de lo demás? El maltrato lo hemos mal entendido sólo como un golpe. Pero, ¿Qué hay aparte del golpe? El autoconocimiento es esencial. No sólo los golpes son abuso. El abuso también radica en coartar la libertad del otro. Sentirse obligado a hacer de acuerdo a los deseos y anhelos del otro. No de una forma espontánea sino una especie de coacción, manipulación.

Es difícil comprender en una sociedad en la cual la mayoría de mujeres son las que sostienen un hogar y sacan adelante no solo un hogar sino una profesión e incluso hijos, cómo se menosprecian los logros de estas mujeres. ¿Cómo en ocasiones tendemos a endiosar a una figura masculina? Figuras masculinas que en ocasiones están simplemente ahí, pero no han hecho nada para ganar un lugar de respeto y mucho menos una voz dentro de la familia ¿Es acaso que la “BENDICIÓN” de tener un hombre al lado y que nuestros hijos tengan padres razón valedera para anularnos y ponerlos a ellos por encima de todo?

Siempre existe la voz afuera de nosotros que tiende a decir, pero no toma, no es “penqueador” entonces es por esto que debo de soportarlo porque no es lo peor de lo peor según los demás, pues no. Eso no es una relación, sino un mero conformismo.

Vemos como con el paso del tiempo la relación se desgasta, porque el hombre tiende a querer manejar la vida de la mujer. Las que no toleramos eso pagamos el alto precio de que se nos diga hazlo tú, págalo tú. ¿Desde cuándo ser independiente es motivo de ser castigadas? Nuestra libertad y nuestro éxito profesional, personal, familiar se ve coartado por un hombre que no puede soportar que la mujer este a su lado y no detrás de él simplemente observándolo ser el protagonista.

¿Qué pasa con los demás?

Con los que nunca han dejado que esa mujer tenga una red de apoyo, con los que se sienten más por el hecho de que ella dependa de ellos hasta para comprar lo más básico. Estas mujeres son castigadas con mayor dureza. Ya que el no buscar o mantener su independencia al haber dado el “sí quiero” se convierte en un altísimo precio por pagar. El más grande error es dejar de lado lo que soy, mi esencia recordemos que no sólo somos Sra. de…, esposa de…, pareja de…. Somos únicas. Ese bello nombre que no sólo nos identifica sino también nos caracteriza, fue resultado de una mágica confabulación de nuestros padres y el universo, ese nombre significa algo, no llevamos ese nombre en vano. Nuestro nombre, nuestro ser y nuestra alma existen porque fueron creadas por un ser superior para brillar no para doblegarse ni mucho menos apagarse. Examina tu relación, ¿eres luz con él o dejas de ser luz por él?

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REDACCIÓN MPODERATE

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